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Guías urbanas: barrios, mercadillos y comercio de las ciudades españolas

Bilbao por barrios: qué se compra en el Casco Viejo, en San Francisco, en Indautxu y en Deusto

· revisado el · Redacción de Placest
Bilbao por barrios: qué se compra en el Casco Viejo, en San Francisco, en Indautxu y en Deusto

Un jueves por la mañana, en una carnicería de la calle San Francisco, hay once personas esperando. El cordero se corta a la vista y la cola avanza despacio porque casi todo el mundo pide por peso exacto. A un kilómetro largo de allí, subiendo hacia Indautxu, otra carnicería tiene dos clientes dentro, el solomillo envasado al vacío y una lista de reservas para el capón de Navidad que se cierra en octubre. Las dos están en Bilbao. Entre una y otra hay veinte minutos andando.

Bilbao se cruza a pie. Esa es la gracia y el problema: los barrios están tan pegados que uno cree que va a encontrar lo mismo en todos, y entonces se pasa medio año comprando en el súper de la esquina sin enterarse de que a diez minutos hay tres pescaderías buenas. El recorrido que viene abajo se hace en una mañana larga, empezando por la ría y terminando al otro lado del puente de Deusto.

Casco Viejo: las Siete Calles y el mercado de la Ribera

Se empieza por el mercado de la Ribera, junto a la ría, porque es lo que antes cierra. El edificio se reformó en 2015 y quedó repartido: los puestos de producto arriba, las barras de comer abajo. Arriba es donde hay que ir a comprar. Pescado, sobre todo, que es lo que Bilbao sabe vender: bonito en verano, besugo cuando toca, merluza de pincho con la etiqueta puesta. También carne, verdura de temporada y un par de puestos de encurtidos.

De ahí se sube a las Siete Calles: Somera, Artekale, Tenderia, Belostikale, Carnicería Vieja, Barrenkale y Barrenkale Barrena. Aquí está lo que queda del comercio antiguo, y conviene decir que queda menos cada año. Sigue habiendo mercerías, una cuchillería, alguna paragüería, tiendas de txapelas y de ropa de caserío que llevan décadas en el mismo bajo. La sombrerería de la calle Víctor es de las que la gente busca a propósito. Alrededor, muchos bajos han pasado a bar de pintxos o a tienda de imanes, y eso cambia el paseo: hay tramos enteros donde ya no se compra nada, solo se cena.

El domingo por la mañana la Plaza Nueva se llena de puestos de libro viejo, discos, sellos y monedas. Es otra historia y merece su propia mañana.

San Francisco y Bilbao La Vieja: la calle es el mercado

Se cruza el puente y se cambia de mundo en cuatro minutos. San Francisco, Cortes, Bailén y las cuestas que suben hacia Miribilla no tienen mercado municipal porque no les hace falta: la calle entera funciona como uno. Carnicerías halal con cordero y pollo entero, fruterías con yuca, plátano macho, ñame y quimbombó, ultramarinos con especias a granel y arroces que no están en ningún otro sitio de la ciudad, bazares, peluquerías, tiendas de reparación de móviles y los locutorios que van quedando, bastantes menos que hace diez años.

Dos cosas prácticas. La primera: los precios de la fruta y de la verdura son los más bajos de Bilbao con diferencia, y el género rota rápido. La segunda: buena parte de estos comercios abren cuando el resto de la ciudad está cerrado, festivos y domingos por la mañana incluidos. Si se te olvidó comprar algo un domingo, aquí es donde vas.

Indautxu: cadenas en la Gran Vía, tiendas de dueño en las perpendiculares

Subiendo por Hurtado de Amézaga y siguiendo por Alameda Urquijo se llega a Indautxu en un cuarto de hora. La Gran Vía y sus alrededores concentran las cadenas grandes y el gran almacén; eso está en cualquier ciudad y no requiere explicación. Lo interesante son las calles que la cruzan: Ercilla, Rodríguez Arias, Alameda de Urquijo hacia arriba, Licenciado Poza.

Aquí el comercio vive de un barrio con dinero y de clientas fijas. Pastelerías con obrador propio, ropa infantil cara, ópticas, zapaterías de horma, tiendas de montaña y de deporte técnico —Bilbao sale al monte todos los domingos—, y charcuterías donde se encarga por teléfono. No hay mercado municipal, y se nota: la compra diaria se hace en supermercado y lo especial en tienda concreta. El sábado por la mañana está lleno; el sábado por la tarde también, que es una diferencia real con los barrios de arriba.

Deusto: mercado propio y barrio universitario

Se cruza el puente de Deusto o se coge el metro una parada. Al otro lado hay un barrio que funciona solo. El mercado de Deusto, a un paso de la avenida Lehendakari Aguirre, es más pequeño que el de la Ribera y más de barrio: pescadería, carnicería, frutería, un puesto de pan, precios normales y clientela que llama a las dependientas por su nombre. Es el sitio para ver cómo se compra de verdad cuando no hay turistas mirando.

Alrededor, la universidad marca el paso: copisterías, papelerías, panaderías con bollo de mantequilla, fruterías, algún ultramarinos, ferreterías de las que aún cortan llaves y bares de menú a precio de estudiante. En julio y agosto el barrio se queda a media luz y varios negocios cierran semanas enteras.

Al norte, la Ribera de Deusto y Zorrotzaurre son otra cosa: naves, obra y proyectos a medias. Para comprar, ahí todavía no hay nada.

Datos prácticos

Zona Punto de compra Día fuerte Metro
Casco Viejo Mercado de la Ribera y las Siete Calles Viernes y sábado por la mañana Zazpikaleak / Casco Viejo
San Francisco y Bilbao La Vieja La propia calle San Francisco Todos, domingo incluido Abando o Casco Viejo, a pie
Indautxu Ercilla, Rodríguez Arias, Alameda Urquijo Sábado, mañana y tarde Indautxu
Deusto Mercado de Deusto Sábado por la mañana Deusto

Los mercados municipales trabajan de lunes a sábado y la mañana es lo único seguro: por la tarde abre solo parte de los puestos y no todos los días. A partir de la una y media empiezan a recoger. El lunes es mal día para pescado fresco porque el domingo no se descarga. Los horarios de cada puesto los pone cada puesto, así que compruébalos antes de plantarte allí.

Qué no esperar

La planta de bares de la Ribera es un sitio agradable para tomar algo, pero no es un mercado; si vas a comprar, sube directo. En las Siete Calles hay tramos donde ya solo quedan bares y tiendas de recuerdos: entretenido para pasear, inútil para llenar la nevera. Y el domingo Bilbao cierra de verdad, salvo el comercio de San Francisco y los puestos de la Plaza Nueva.

Si te sabe a poco el mercado de Deusto, al otro lado de la ciudad está Santutxu, un barrio grande, empinado y con su propio mercado, donde el comercio de calle aguanta mejor que en el centro. Está a dos paradas de metro y da para otra mañana entera.